En el año 1962, durante la segunda conferencia Latinoamericana sobre Educación Agrícola Superior, efectuada en Medellín, surgió la inquietud y propuesta de crear un programa de estudios en Ingeniería Agrícola. Para lo cual, el entonces Decano de la Facultad, Doctor Carlos Garcés, designó al Ingeniero Agrónomo Fabio Bustamante, quien prestaba sus servicios en la Sección de Ingeniería Agrícola, como encargado de coordinar los análisis y las gestiones pertinentes, para preparar y configurar el programa de estudios de la nueva carrera. Después de varias consultas con entidades como: El Instituto Latinoamericano de Ciencias Agrícolas de la OEA, la FAO, la Universidad Agraria de la Molina (Perú), la Universidad de Michigan y con profesores que desarrollaban sus actividades en la Universidad Nacional en las Sedes de Bogotá, Medellín y Palmira, en 1964 se presenta al Consejo Superior el primer programa de estudios de la Carrera de Ingeniería Agrícola, que debía desarrollarse con la responsabilidad conjunta de las Facultades de Agronomía y Minas de la sede Medellín, con el fin de aprovechar mejor los recursos disponibles en ambas Facultades y reducir costos de implementación. El programa debidamente aprobado se hizo realidad en 1965, con la iniciación de estudios de 25 aspirantes.
La iniciación del programa en ese año fue la respuesta a la problemática planteada en la época, en el sentido de vincular, con énfasis, la Ingeniería a la Agricultura, satisfaciendo la necesidad de un nuevo recurso humano calificado, a la par que se definían más nítidamente los perfiles, competencias y campos de intervención de Ingenieros Agrónomos e Ingenieros Agrícolas.
En el panel sobre enseñanza e Investigación en Ingeniería Agrícola en América Latina, realizado en Lima (Perú), en 1969, el programa recibió una gran acogida y fue puesto como modelo de trabajo para nuevas creaciones en otros países. Después de su creación ha sufrido varios cambios en su estructura, en los cursos y contenidos que configuran el programa de estudios, pero siempre conservando elementos conceptuales y de enfoque en los objetos de estudio de los campos de intervención con los cuales interactúa: El aprovechamiento de recursos de agua y suelo; la selección y utilización conveniente de procesos de mecanización y/o agro- industrialización y sus respectivas máquinas y quipos; el manejo de la producción por medio del procesamiento y transformación de poscosecha; las estructuras hidráulicas e infraestructura rural, en general; y los estudios de impacto ambiental generados por la producción.
En la última década, la Ingeniería Agrícola al estar estrechamente ligada a la generación y/o adecuación de infraestructura para la producción y para la gestión administrativa; en su práctica se ve cada día más ligada a la informática, automatización y a la electrónica, condiciones que hacen necesario adquirir destreza y habilidades especiales para afrontar con idoneidad estas herramientas; esto significa, además, que el futuro profesional debe ejercer mayor capacidad de análisis y síntesis para la interpretación de resultados y generación de alternativas de solución, al igual que realizar una permanente actualización a través de publicaciones, vinculación a asociaciones científicas, redes internacionales, Internet y cursos de educación continuada.
Actualmente, la internacionalización de la economía obliga al sector agrícola a reducir costos y a generar mayor valor agregado de su producción, para lograrlo debe adoptar y crear más y mejor tecnología; en donde, el rubro en investigación y desarrollo, a través de centros especializados y de la Universidad, debe ser cada vez mayor y apoyada económicamente por las empresas; ellas deben ver esto como una inversión y no como un gasto. Al Ingeniero Agrícola en su ambiente de trabajo le corresponde interactuar con diferentes profesiones de manera interdisciplinaria en la búsqueda de procesos que permitan obtener nuevos productos de mejor calidad: sensores más eficientes, utilizando la biotecnología, procesamiento de imágenes mediante contacto virtual con los procesos, con fines de control de calidad; y un uso generalizado de la robótica y automatización, utilizando diversos componentes electrónicos.
Las necesidades de tecnología aplicada al campo se han incrementado con el avance de las ciencias, y traído como consecuencia, en los últimos años, estrechas relaciones interdisciplinarias, de la Ingeniería Agrícola con otros campos del conocimiento, como agronomía, biología, física, química, informática, entre otros.
Ingeniería Agrícola es el aporte de la Ingeniería dedicada a la generación de infraestructura rural y agroindustrial (concepción, diseño, construcción, selección, planificación, administración y mantenimiento), para la producción de materias primas vegetales y animales y su transformación. Sus campos de intervención y competencias, al igual que su justificación social es evidente en razón que configura campos de acción propios y específicos. Igualmente, pretende mejorar las condiciones agro-socioeconómicas, mediante la introducción y el uso amplio y efectivo de la ingeniería en la producción agraria-agroindustrial , con el objetivo de acondicionar características adversas que puede presentar la naturaleza, tales como: plagas, sequías, temperaturas inconvenientes o extremas, exceso de agua, limitaciones de energía, potencia y tracción, etc.; así como facilitar el trabajo y aumentar la producción del hombre. Con una visión critica y de compromiso con el modelo modernizante y su articulación a los procesos de apertura, democratización y descentralización que vive el país; con capacidad de identificar algunos componentes que hacen posible la producción agropecuaria-agroindustrial, consiguiendo finalmente mejorar la vida rural y la economía en general.